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La Coctelera

Todas las chicas besan con los ojos cerrados

Cuando Álex conoce a Natalia su vida da un giro radical. No es que Álex crea demasiado en parejas ideales y medias naranjas, pero está harto de rollos esporádicos: ahora lo que de verdad necesita es encontrar a una chica All-Star y enamorarse, enamorarla, llenar con ella un piso de muebles de Ikea, sentar cabeza... Pero ¿será tan sencillo? Porque Álex recordará que el mundo está lleno de otras chicas, y se sentirá viejo, y tal vez caiga rendido ante los encantos de otras chicas, o tal vez lo mande todo al garete y se vaya a Tokio hecho un lío…

Ésta es una historia de amor y desamor y también un retrato generacional: deseos y contradicciones, manías, dudas, facebooks, gadgets, pisos compartidos, trabajos precarios, y los límites entre la juventud y la edad adulta.

Álex no lo sabe, pero tal vez averigüe algo sobre el amor.

Lo fácil: la búsqueda.

Lo difícil: salir vencedores tras encontrarlo.

¡¡¡Ya en librerías y centros comerciales!!!

El día es el...

...24 de mayo

Familia.cat

‘Simpsons' catalans

TV3 i les productores El Terrat i Yanquipay preparen una comèdia d'animació per a adults feta des d'una òptica catalanoeuropea

30/09/11 02:00 - BARCELONA - Gemma Busquets

L'animació per a adults amb segell català ha fet un pas endavant. La productora Yanquipay –pionera en aquest gènere amb títols com ara 240. El nen clònic– treballa, amb El Terrat, TV3 i l'ICIC, en el que vol ser una comèdia d'animació d'humor àcid centrada en una família. Familia.cat vol reproduir un format que ja és un clàssic als EUA amb títols com ara Padre de familia, Los Simpsons i American Dad, però fet des d'una perspectiva catalanoeuropea. L'autor del format, Vicent Arlandis, destaca que la sèrie està adreçada a un públic generalista, i no “underground” com les altres produccions de Yanquipay.

Familia.cat es va presentar recentment en el Cartoon Forum. “El projecte va ser molt ben rebut, tot i ser per a públic adult, ja que es tracta d'un mercat d'animació centrat gairebé per complet en l'animació infantil”, explica Arlandis. L'equip d'El Terrat s'encarregarà dels guions de la sèrie; en concret Enric Pardo, actual director de l'àrea de cinema i telefilms d'El Terrat, s'ha involucrat en el projecte de Familia.cat. Pardo va guanyar un premi Ondas pel guió d'Arròs covat. Segons Arlandis, “el tipus d'humor d'El Terrat és perfecte per a la sèrie, ja que és “innovador i alhora adreçat a tots els públics”. El Petit de Ca l'Eril s'encarrega de la música.

La idea és fer, de moment, tretze episodis d'onze minuts cadascun, però la intenció és arribar a 26, depenent de la participació d'altres inversors.

Familia.cat se centra en la història de la Marta, una dentista perfeccionista que viu amb la seva família, de classe mitjana, a prop de Barcelona. Així, com petits punts de càries, els problemes quotidians amenacen l'aparent felicitat de la família.

Enric Pardo, premi Ondas per ‘Arròs covat', hi està involucrat. La música és d'El Petit de Ca l'Eri.

L'auge de l'animació catalana per a adults s'exemplifica amb una de les novetats de la tardor de la cadena catalana: Jokebox, una sèrie en 3 dimensions amb guions d'Òscar Dalmau i Òscar Andreu, i coproduïda per Kotoc i TV3. Cada episodi conté dotze gags independents protagonitzats per dotze personatges; una barreja de Little Britain i South Park. Discussions de parella, conflictes generacionals, la corrupció, la mort, l'amor, les infidelitats, la televisió... són alguns dels temes de què tracta la sèrie amb ironia.

http://www.elpuntavui.cat/noticia/article/13-comunicacio/20-comunicacio/458540-simpsons-catalans.html

Posgrado de Ficción TV

 

 

ACUERDO ENTRE LA ESCAC Y EL TERRAT

 


La ESCAC y EL TERRAT crean el Postgrado de Guión de Ficción Televisiva

La ESCAC (Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya) y la productora EL TERRAT, unen sus esfuerzos y talento para presentar un postgrado de guión de ficción para televisión que busca formar a los creadores, guionistas y productores ejecutivos del presente y del futuro.

La ESCAC y EL TERRAT son dos empresas líderes en sus respectivos campos, sensibles a la tendencia de éxito y creatividad que la ficción televisiva ha adquirido a nivel internacional gracias a miniseries, series de ficción, tv-movies y sitcoms de gran reconocimiento.

El Programa de postgrado de Escritura de Guión para Ficciones televisivas tiene como objetivos pedagógicos formar al alumnado en la creación, desarrollo y escritura de proyectos desde la concepción de la idea hasta su puesta a punto para su realización y producción. Se desarrollarán, por tanto, las capacidades de análisis para crear ideas así como la escritura de dichos guiones, potenciando siempre valores como la experimentación y la innovación.

El Programa de postgrado de Escritura de Guión para Ficciones televisivas se dirige a licenciados o diplomados en Cine, Periodismo, Publicidad y Relaciones Públicas, Comunicación Audiovisual u otras disciplinas como Humanidades, Ciencias Sociales, Historia del Arte o Arte Dramático. También se dirige a profesionales de los medios audiovisuales (radio, televisión, internet, etc) que quieran ampliar su perfil en la especialización de la ficción televisiva.

Distintos profesionales y creadores del medio audiovisual, tanto de la ESCAC como de El TERRAT impartirán clases magistrales para explicar su propia experiencia dentro del sector. Entre ellos, cabe destacar la presencia de Kike Maíllo, Jose Corbacho, Berto Romero, Roser Aguilar, Oriol Capel o Juan Cruz, así como los responsables de las principales cadenas de televisión nacionales.

El Programa de postgrado de Escritura de Guión para Ficciones televisivas se impartirá en la ciudad de Barcelona a partir del 12 de septiembre.

 

Para más información visitar: www.escac.es

 

Ficción televisiva en la ESCAC

Hay pocas ficciones cinematográficas de los últimos años que estén a la altura narrativa de la 4ª temporada de The Wire, a la complejidad de situaciones de la 3ª temporada de Mad men, a la riqueza de personajes de la 1ª y 2ª temporada de Six feet under, o a los diálogos de las primeras temporadas de The West Wing.

De la misma manera que los alumnos de la Escac aprenden quien es Antonioni, Truffaut, Bergman, Kubrick, Spielberg o Tarantino, ahora es el momento de que aprendan quien es David Simon, Allan Ball, David Chase, Aaron Sorkin o J.J. Abrahms.

Josep Maixenchs explica que la Escac nació con la vocación de formar a los técnicos y profesionales del cine catalán y español, y con la ayuda de aquellos que se han sumado al proyecto, mejorar el panorama industrial de nuestra cinematografía. Ahora es el momento de hacer lo mismo en la indústria de la ficción televisiva en unos tiempos en que un modelo generalista muestra signos de agotamiento y comienzan a abrirse puertas y cambios en el sector.

A grandes rasgos, estas son las líneas pedagógicas del nuevo departamento de televisión de la ESCAC que tiene como objetivo principal formar a los profesionales, técnicos, directores, guionistas, productores ejecutivos y creadores de de la televisión del futuro.

Tenemos un Ondas

Felicidades a todo el equipo de Arròs Covat por el merecidísimo Premio Ondas al Mejor programa emitido por emisoras o cadenas no nacionales, es decir al mejor programa autonómico.

La tele de calidad sólo se puede hacer con equipos de calidad.

Felicidades a toda la família de Escandalo Films, la ESCAC y Arròs Covat.

La tieta Paquita somriu allà des d'on sigui i diu: apartat la carn i menjat les gambes.

¿Cómo joder un proyecto?

La verdad es que mal del todo no le ha ido a la película de Ridley Scott.

Robin Hood, con 200 kilitos de presupuesto lleva recaudados 94,5 -a día de hoy- en el mercado doméstico americano y 8,20 en el mercado español, lo que seguramente en el mercado internacional acabarán por convertirla en una peli rentable, e incluso dar algo de dinero a la Universal.

Pero esto nos la suda un poco.

Lo realmente decepcionante es el resultado cualitativo del film, que ni fú, ni fa.

¿Era necesario una revisitación del personaje?

No.

O sí, lo era en un principio. Cuando empezó a filtrarse aquella información que se preparaba un proyecto con Ridley Scott y Russel Crowe (también sonó Cristian Bale como Sheriff de Nottingham) basado en un guionazo por el que se había estado pegando medio Hollywood en el que planteaba una premisa nueva, distinta y original:

El malo iba a ser Robin Hood y el bueno iba a ser el Sheriff de Nothingham.

¡Coño, algo nuevo!

Por fin una aproximación interesante al personaje. Al contexto histórico. El cabroncete del Rey Ricardo se va a pegar ostias con Saladino por Tierra Santa y su hermano Juan Sin Tierra, se ve obligado a castigar a base de impuestos a su pueblo para financiar las locuras salvapatrias del queridísimo -por el pueblo- monarca. Y encima, todo el mundo le odia. Y para más inri, le sale un terrorista con capucha, arco y flecha que se la lía parda en un bosque, jodiendo al Sheriff de Nottingham que sólo cumple con la ley.

No pintaba nada mal.

Hasta que de repente, a algún iluminado se le ocurrió hacer un Origins, una precuela, como si de una franquicia se tratara, explicar las motivaciones del personaje que todos conocemos...

¿Para qué? ¿Para hacer un Robin Hood Begins? ¿Para tener una franquicia nueva? ¿Alguien cree que Russel Crowe necesita una franquicia para sustentar su carrera? ¿Algún idiota piensa que Ridley Scott se va a pasar lo que queda de su carrera haciendo pelis medievales? ¿Con arcos y flechas? Que por cierto, son las que peor le quedan.

¿Estamos locos o qué?

No todas las fórmulas funcionan para todas las películas. Cada historia necesita un enfoque distinto. Hay tanto memo tomando decisiones sobre lo que ha funcionado y lo que no anteriormente, que son capaces de joder un proyecto que por primera vez tenía un enfoque distinto.

Ah, el nombre de los pobres guionistas a los que le jodieron la idea:

Brian Helgeland, Ethan Reiff y Cyrus Voris.

Lost (tercera parte... y creo que última, aunque puede ser que cambie de opinión)

En mi opinión Lost no era una serie. Era una peli de seis temporadas.

En una peli la linea de la trama horizontal y la vertical es la misma. En "El Señor de los anillos" tienes una trama que se sostiene en tres películas (con sus múltiples subtramas) que impulsa la narración durante tres capítulos (durante tres años para el espectador).

Obviamente hay muchas variantes. Star Wars, A new hope, es el cuarto episodio, que a su vez es el primero, pero a pesar de ello es autonconclusivo, aunque a su vez tenga continuidad, y puede ser visto sin necesidad de haber visto los tres decepcionantes primeros (cosa imposible en 1977, por otra parte, por muy atado y bien atado que estuviera en la cabeza de George), cosa que no ocurre en The Empire Strikes back que finaliza con un cliffhanger, etc...

Hay un millón de ejemplos y seguramente un millón de raras avis, pero...

Da igual, lo normal es que vas a ver una peli y la historia empieza y termina. Si está bien contada está escrita de adelante hacia atrás, es decir, conociendo el final y buscando una estrategia narrativa que busque la causalidad en el clímax y resolución de la película. Es decir, que todo cuanto acontece tenga que ver con ese final.

No inventamos nada nuevo, es el ADN de las historias occidentales. Todo tiene un sentido, el espectador no quiere perder el tiempo en divagaciones que no tengan que ver con aquello que se le está contando. La prueba más irrefutable de esto, como siempre, está en la comedia: prueben a contar un chiste, por mucha gracia que tengan, si empiezan a irse por las ramas, cuando venga el final habrán perdido a su audiencia.

Esto es lo que ha ido pasando un poco con Lost. La verdad es que lo intuíamos, el chiste dejó de tener su gracia hace tiempo. Pero, ¡y lo que nos hemos reído!

Como decía, Lost estaba concebida bajo el tácito pacto de la causalidad narrativa porque no era cine de arte y ensayo, ni los personajes hablaban iraní, ni habían grandes silencios, ni Kiarostami aparecía en los títulos de crédito, etc. Estábamos ante un producto comercial, main stream, con su grupúsculo de frikis activos en los foros, un blockbuster televisivo en toda regla que no engañaba (ehem) a nadie.

Por tanto, ese pacto tácito que ha durado seis temporadas alimentado por la promesa final a través de grandes puntos de giro, basados en preguntas que prometían respuestas, el recurso maestro del clifhanger, tenía más forma narrativa de película o incluso de miniserie, que de serie televisiva. Pensando en series cuya fuerza se basara en la horizontalidad de una pregunta, es obvio que ¿quién mató a Laura Palmer? de Twin Peaks fue un gran antecedente y supongo que en su momento muchos se quedaron con cara de boniato con la respuesta, pero allí ya había una introducción intrínseca en la construcción de la serie de que se iba a realizar una pregunta clásica, cuya respuesta iba a ser más o menos, extraña, mágica, pesadillesca, Lynchiana, en definitiva.

Viendo Los Soprano (a mi me encantó el final), Friends, A dos metros bajo tierra, El mentalista, Lie to me, The Wire, El Ala oeste, Battlestar Galactica, creo que la sensación -seguramente por una mayor verticalidad de las tramas- del espectador al consumir su dosis diaria/semanal era la de reencuentro con esos maravillosos seres, esos personajes de los que nos habíamos enamorado. ¿Qué le habrá pasado esta semana a Tony, a Monica, a Mcnulty o al Presidente Butler? Incluso en Battlestar Galactica, la promesa de la búsqueda de la Tierra queda soterrada por el viaje interno de los personajes, sus revelaciones, lo que les va pasando durante el viaje.

En Lost hubo un tiempo en que ambas cosas se conjugaron muy bien. La trama horizontal con una promesa de respuestas con huida hacia adelante se sostenía muy bien bajo los efectos del amor que sentíamos por Kate, Jack, Hugo, Locke, Sawyer, etc. Ellos nos importaban, porque las dos primeras temporadas descubrimos que no era que estuvieran Perdidos en una isla, es que venían Perdidos de sus vidas anteriores a la isla. Y ahí se creó una empatía emocional perfecta que alimentó aquello que es muy difícil de conseguir en una serie: la magia.

Lost tuvo lo mejor de la narrativa de las series: tiempo para explicar a los personajes (algo difícil de hacer por falta de tiempo en la narrativa cinematográfica actual).

Y tuvo lo mejor de la narrativa cinematografica: una trama horizontal que tuvo en vilo hasta el final a un montón de gente en todo el planeta.

En definitiva, la narrativa de las series imitan mejor a la vida, la narrativa de las películas subliman mejor la vida. En el cine, el inicio y el final suele ser más importante. En las series el principio es un spot, una promesa de lo que va a venir después, viene a ser algo parecido a esto: quedamos un día cada semana a partir de la que viene, que lo vamos a pasar bien. Sabemos que se acabará, pero... ¿qué más da?

Lost rompía con eso. Juntaba ambos conceptos. La verticalidad estaba asegurada por una narrativa genial y unos personajes a los que amábamos y todo venía a decir: lo mejor está por llegar, cuando termine ¡lo vas a flipar!

Y lo flipamos, vaya que si lo flipamos...

Estos son los motivos que anunciaba en el primer post, por los que Lost nos enamoró y por los que nos ha decepcionado tanto...

Fin.

O no, leo en:

http://www.vertele.com/noticias/27179/perdidos-tendra-epilogo

Que habrán 14 minutos más para la edición en Blue Ray. Yo me la voy a comprar, porque soy un obsesivo compulsivo del coleccionismo. Ya lo adelanto. Pero me parece LA GRAN TOMADURA DE PELO FINAL.

Si tuvisteis los cojones de acabarla así, apechugad...

PD:

Finalmente, una pequeña reflexión: ¡No hay derecho!

No hay derecho al maltrato del consumidor. Quiero ver series. Quiero pagar por ellas. Creo en las industrias culturales y en el consumo bajo pago del ocio. Creo que si vivimos en un mundo capitalista, mi placer como espectador debe tener una compensación económica para los creadores, productores, actores y técnicos. No creo en la cultura del todo gratis. Pienso que si alguien me entretiene durante X tiempo, merece ser recompensado por ello con el dinero que dicte el mercado. Si una televisión en abierto me da esa serie, es porque le resulta rentable mediante la publicidad. Si es en un canal premium, tipo Canal +, encantado de pagar. Si es en DVD, mejor que mejor. Lo que no puede ser es que para disfrutar de ciertos productos sólo tenga una alternativa: ser pirata. Señores distribuidores de contenidos. Pónganse las pilas de una puta vez, no puede ser que para disfrutar de los contenidos la única alternativa sea no pagar por ellos. Dejen de quejarse y hagan su jodido trabajo. Hay múltiples ventanas de explotación. ¡Explótenlas coño!