En mi opinión Lost no era una serie. Era una peli de seis temporadas.
En una peli la linea de la trama horizontal y la vertical es la misma. En "El Señor de los anillos" tienes una trama que se sostiene en tres películas (con sus múltiples subtramas) que impulsa la narración durante tres capítulos (durante tres años para el espectador).
Obviamente hay muchas variantes. Star Wars, A new hope, es el cuarto episodio, que a su vez es el primero, pero a pesar de ello es autonconclusivo, aunque a su vez tenga continuidad, y puede ser visto sin necesidad de haber visto los tres decepcionantes primeros (cosa imposible en 1977, por otra parte, por muy atado y bien atado que estuviera en la cabeza de George), cosa que no ocurre en The Empire Strikes back que finaliza con un cliffhanger, etc...
Hay un millón de ejemplos y seguramente un millón de raras avis, pero...
Da igual, lo normal es que vas a ver una peli y la historia empieza y termina. Si está bien contada está escrita de adelante hacia atrás, es decir, conociendo el final y buscando una estrategia narrativa que busque la causalidad en el clímax y resolución de la película. Es decir, que todo cuanto acontece tenga que ver con ese final.
No inventamos nada nuevo, es el ADN de las historias occidentales. Todo tiene un sentido, el espectador no quiere perder el tiempo en divagaciones que no tengan que ver con aquello que se le está contando. La prueba más irrefutable de esto, como siempre, está en la comedia: prueben a contar un chiste, por mucha gracia que tengan, si empiezan a irse por las ramas, cuando venga el final habrán perdido a su audiencia.
Esto es lo que ha ido pasando un poco con Lost. La verdad es que lo intuíamos, el chiste dejó de tener su gracia hace tiempo. Pero, ¡y lo que nos hemos reído!
Como decía, Lost estaba concebida bajo el tácito pacto de la causalidad narrativa porque no era cine de arte y ensayo, ni los personajes hablaban iraní, ni habían grandes silencios, ni Kiarostami aparecía en los títulos de crédito, etc. Estábamos ante un producto comercial, main stream, con su grupúsculo de frikis activos en los foros, un blockbuster televisivo en toda regla que no engañaba (ehem) a nadie.
Por tanto, ese pacto tácito que ha durado seis temporadas alimentado por la promesa final a través de grandes puntos de giro, basados en preguntas que prometían respuestas, el recurso maestro del clifhanger, tenía más forma narrativa de película o incluso de miniserie, que de serie televisiva. Pensando en series cuya fuerza se basara en la horizontalidad de una pregunta, es obvio que ¿quién mató a Laura Palmer? de Twin Peaks fue un gran antecedente y supongo que en su momento muchos se quedaron con cara de boniato con la respuesta, pero allí ya había una introducción intrínseca en la construcción de la serie de que se iba a realizar una pregunta clásica, cuya respuesta iba a ser más o menos, extraña, mágica, pesadillesca, Lynchiana, en definitiva.
Viendo Los Soprano (a mi me encantó el final), Friends, A dos metros bajo tierra, El mentalista, Lie to me, The Wire, El Ala oeste, Battlestar Galactica, creo que la sensación -seguramente por una mayor verticalidad de las tramas- del espectador al consumir su dosis diaria/semanal era la de reencuentro con esos maravillosos seres, esos personajes de los que nos habíamos enamorado. ¿Qué le habrá pasado esta semana a Tony, a Monica, a Mcnulty o al Presidente Butler? Incluso en Battlestar Galactica, la promesa de la búsqueda de la Tierra queda soterrada por el viaje interno de los personajes, sus revelaciones, lo que les va pasando durante el viaje.
En Lost hubo un tiempo en que ambas cosas se conjugaron muy bien. La trama horizontal con una promesa de respuestas con huida hacia adelante se sostenía muy bien bajo los efectos del amor que sentíamos por Kate, Jack, Hugo, Locke, Sawyer, etc. Ellos nos importaban, porque las dos primeras temporadas descubrimos que no era que estuvieran Perdidos en una isla, es que venían Perdidos de sus vidas anteriores a la isla. Y ahí se creó una empatía emocional perfecta que alimentó aquello que es muy difícil de conseguir en una serie: la magia.
Lost tuvo lo mejor de la narrativa de las series: tiempo para explicar a los personajes (algo difícil de hacer por falta de tiempo en la narrativa cinematográfica actual).
Y tuvo lo mejor de la narrativa cinematografica: una trama horizontal que tuvo en vilo hasta el final a un montón de gente en todo el planeta.
En definitiva, la narrativa de las series imitan mejor a la vida, la narrativa de las películas subliman mejor la vida. En el cine, el inicio y el final suele ser más importante. En las series el principio es un spot, una promesa de lo que va a venir después, viene a ser algo parecido a esto: quedamos un día cada semana a partir de la que viene, que lo vamos a pasar bien. Sabemos que se acabará, pero... ¿qué más da?
Lost rompía con eso. Juntaba ambos conceptos. La verticalidad estaba asegurada por una narrativa genial y unos personajes a los que amábamos y todo venía a decir: lo mejor está por llegar, cuando termine ¡lo vas a flipar!
Y lo flipamos, vaya que si lo flipamos...
Estos son los motivos que anunciaba en el primer post, por los que Lost nos enamoró y por los que nos ha decepcionado tanto...
Fin.
O no, leo en:
http://www.vertele.com/noticias/27179/perdidos-tendra-epilogo
Que habrán 14 minutos más para la edición en Blue Ray. Yo me la voy a comprar, porque soy un obsesivo compulsivo del coleccionismo. Ya lo adelanto. Pero me parece LA GRAN TOMADURA DE PELO FINAL.
Si tuvisteis los cojones de acabarla así, apechugad...
PD:
Finalmente, una pequeña reflexión: ¡No hay derecho!
No hay derecho al maltrato del consumidor. Quiero ver series. Quiero pagar por ellas. Creo en las industrias culturales y en el consumo bajo pago del ocio. Creo que si vivimos en un mundo capitalista, mi placer como espectador debe tener una compensación económica para los creadores, productores, actores y técnicos. No creo en la cultura del todo gratis. Pienso que si alguien me entretiene durante X tiempo, merece ser recompensado por ello con el dinero que dicte el mercado. Si una televisión en abierto me da esa serie, es porque le resulta rentable mediante la publicidad. Si es en un canal premium, tipo Canal +, encantado de pagar. Si es en DVD, mejor que mejor. Lo que no puede ser es que para disfrutar de ciertos productos sólo tenga una alternativa: ser pirata. Señores distribuidores de contenidos. Pónganse las pilas de una puta vez, no puede ser que para disfrutar de los contenidos la única alternativa sea no pagar por ellos. Dejen de quejarse y hagan su jodido trabajo. Hay múltiples ventanas de explotación. ¡Explótenlas coño!
!--[if>!--[if>![endif]-->![endif]-->